Por la sostenibilidad del medio ambiente

martes 17 de noviembre de 2009





Recopilación de anuncios en TV a favor del cuidado del medio ambiente y su sostenibilidad.


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Contundencia y constancia: Las claves de Greenpeace

martes 13 de octubre de 2009



Las campañas más polémicas y conocidas de la organización pro-medio ambiente Greenpeace.




Desde que en 1971 se fundara de una manera un tanto espontánea, Greenpeace se ha consolidado como la organización que más ha dado que hablar en materia de medio ambiente. Sus llamativas y escandalosas campañas que abogan por el cuidado del planeta han ayudado a que la ciudadanía, los gobiernos y las empresas comiencen a preocuparse por el deterioro del globo, hasta el punto de cambiar ciertas pautas de comportamiento a favor del medio ambiente.

Bajo su nombre, se engloba el mayor de sus ideales: Paz verde. Pues como la propia organización afirmaba “queremos paz y queremos que sea verde”. Su mayor éxito recae sobre las constantes y contundentes campañas y sus formas de actuación que el grupo organiza con el objetivo de crear impacto a través del eco que se produce en los medios de comunicación. Estas campañas han sido de muy diversa índole: campañas por la preservación de los bosques, de las costas, por el irremediable cambio climático y por el cese del sistema nuclear…

Quizás uno de los mayores logros y de los que se siente más orgullosa la organización es el consabido Protocolo de Kyoto aprobado en 1997, hecho que marca un antes y un después en lo que a política medioambiental internacional se refiere. Asimismo, 2006 va a ser un año importante dado que emerge una preocupación por el cambio climático. Pero sin duda, Greenpeace ha podido ver crecer muchas más medidas medioambientales gracias a sus advertencias relativas al cuidado de los bosques como lo fue en la Amazonia o la disminución de la superficie de cultivo de transgénicos en España, entre otras tantas.

Greenpeace se define como una organización independiente dado que no recibe donaciones de partidos políticos o empresas. De esta manera, pretende conseguir la autonomía política que otros grupos no detentan siguiendo así con su filosofía inicial de no casarse ni con nada ni con nadie. De hecho, el grupo ha sido durante mucho tiempo uno de los principales enemigos de muchos gobiernos que mantenían políticas que para nada contribuían con el cuidado y preservación medioambiental. Con el tiempo, sin embargo, ha llegado a ser una de las principales referencias a la hora de tomar cualquier decisión en materia de medio ambiente para muchos de los gobiernos que hoy forman parte del Protocolo de Kyoto y del que será su sustituto el próximo diciembre: el Protocolo de Copenhague.

Poco a poco, el grupo de la paz verde que nacía hace ya más de cuatro décadas, ve cumplidos muchos de los objetivos que se planteaba desde sus inicios: Hacer conscientes a muchos Gobiernos, a las empresas y al conjunto de la sociedad de los peligros que corre la Naturaleza. Y con ello, las diversas medidas que se han tomado, aunque con mucho esfuerzo, a raíz de sus intensas y apasionantes campañas que han sabido despertar la conciencia por el cuidado del planeta en el que habitamos.


E.D

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Bolsas de bioplástico, ¿son la solución?

lunes 5 de octubre de 2009

Todos hemos leído o escuchado en diversos medios de comunicación, incluso lo hemos visto en algunos centros comerciales, que las bolsas de plástico convencionales se dejarán de dar en un futuro cercano debido al gran impacto sobre el medio natural que provocan los residuos mal gestionados de estas bolsas. Este impacto se debe, sobre todo a su persistencia en el medio: más de 100 años.

Sólo el 10% de estas bolsas acaba en los contenedores amarillos, el resto acaba su ciclo en los vertederos o en los mares, de ahí la importancia del problema. Recordemos el descubrimiento de Charles Moore, hace 12 años, cuando navegaba con su catamarán por el Pacífico: descubrió el mayor vertedero del mundo en forma de isla, compuesto fundamentalmente por plásticos de todo tipo y cuya extensión puede ser hasta 3 veces España. Sin mencionar los restos de bolsas de plástico que han servido de alimento de la fauna marina y terrestre.

En España, el Plan Nacional Integrado de Residuos se ha propuesto reducir el consumo de estas bolsas en un 50% para el 2010, pues a partir de entonces deberán ser prohibidas progresivamente. Pero siendo España el primer productor europeo de bolsas de plástico “de un solo uso”, ¿realmente se cumplirán las predicciones del Plan, no siendo éste una norma de estricto cumplimiento?

Conocemos la peligrosidad de las bolsas de plástico como residuo muy nocivo, pero este problema tiene fácil solución si “todos” ponemos nuestro granito de arena. Y a “todos”, me refiero a los organismos públicos principalmente, a las empresas productoras y consumidoras de este producto y al sector de la educación ambiental, además de al ciudadano de a pie. A día de hoy existen varias empresas dedicadas a la fabricación y comercialización de bolsas de plástico biodegradables, hechas de bioplásticos cuya materia prima es la fécula de patata (recurso renovable). De hecho, estas bolsas ya se están utilizando en determinados centros comerciales, pero previo pago, ya que aún no son gratuitas, algo que puede tener dos lecturas: enriquecer al empresario a costa de la buena intención del consumidor, o favorecer el uso del tradicional “carrito de la compra”, reduciendo así el consumo de toda bolsa.

Esto me lleva a pensar que realmente lo que necesita nuestra sociedad es una educación ambiental mucho más intensiva. No olvidemos los tres principios del reciclaje: reducir, reutilizar y reciclar. El primer principio es REDUCIR, y ahí tenemos los ciudadanos la sartén por el mango. Está muy bien que se sustituyan unas bolsas perjudiciales para el medio ambiente por otras que no lo son, pero si seguimos eliminándolas de la misma manera no atajamos el problema desde el origen, pues el problema lo tiene la persona y no el residuo.

Irene Alonso Peregrina, Responsable del área de Medio Ambiente y Calidad de EUDE, Escuela Europea de Dirección y Empresa


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Adiós al Protocolo de Kyoto

martes 29 de septiembre de 2009

Diciembre será el mes en que los líderes de todo el mundo se reunirán en Dinamarca para revisar el Protocolo de Kyoto después de celebrar diferentes encuentros por todo el mundo desde 2007.

La XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático abarcará la preparación de nuevos objetivos para reemplazar los hasta ahora previstos para 2012 y adaptar este compromiso a las nuevas circunstancias y previsiones. Para ello, expertos en medio ambiente, gobiernos y organizaciones no gubernamentales, serán partícipes de desarrollar el nuevo proyecto que contemplará unos objetivos acordados para la reducción de las emisiones de los gases que afectan de lleno a la situación climática actual.

Después de muchas negociaciones, entre las cuales destaca el enfrentamiento entre Europa y Estados Unidos acerca de si el acuerdo debería incluir o no objetivos específicos, los l90 países comprometidos con la causa fijaron 2009 como el año en que se llevara a cabo el nuevo tratado. Sin embargo, después de la llegada de Barak Obama a la presidencia estadounidense, parece que las desavenencias con los demás participantes podrían limarse. El nuevo líder americano aseguró que la postura en cuanto a las medidas medioambientales iba a dar un giro a favor del compromiso por la reducción de emisión de gases.

Con todo ello, la actual postura de Estados Unidos deja un halo de esperanza al acuerdo abriendo el camino al nuevo Protocolo de Copenhague. Con él, una nueva mirada hacia el futuro, donde una larga lista de países se suma a la creación de un nuevo orden internacional en materia medioambiental.

E.D

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Educación: por el cuidado del medio ambiente

lunes 14 de septiembre de 2009

¿De qué sirven las medidas medioambientales si la sociedad no está educada para ello? Hoy más que nunca se habla de la gestión sostenible como único medio de salvaguardar, en la medida de lo posible, el planeta. Pero… ¿está realmente preparada la ciudadanía para ello? La respuesta es que no. Al menos no lo suficiente.

Si es cierto que se va tomando conciencia del problema que, desde hace algún tiempo, viene sufriendo el planeta. Cada vez más son las iniciativas gubernamentales y empresariales las destinadas al cuidado y protección del medio ambiente. Pero, sin duda, de nada sirve si el mundo no esta dispuesto a cambiar actitudes y costumbres a cambio de mimar el globo. Esto les supone esfuerzo por el cambio de rutina que ello requiere, así como económico. Esta última, es la que más echa para atrás las buenas intenciones.

No sería descabellado pensar que “el cuidado del medio ambiente” va asociado a esfuerzo y gasto económico. Muchos responderían, “quien algo quiere, algo le cuesta”. Sí, esto es cierto, pero… ¿Por qué siempre tienen que pagar el pato los mismos? Las empresas, en cambio, aunque pongan su granito de arena, salen beneficiadas en la mayoría de las ocasiones: las nuevas bolsas de las grandes superficies costarán unos 50 céntimos de euro, mientras que las nuevas bombillas, orientadas al ahorro de energía cuestan unas cuantas veces más el precio de las anteriores. Evidentemente, entre impuestos y más impuestos y esta subida desorbitada de los precios, el ciudadano a veces se muestra reacio ante este tipo de medidas.

Sí es cierto, que la producción y fabricación de este tipo de materiales destinados al cuidado del planeta es más costosa debido a su especialidad. Este dato también debemos tenerlo en cuenta. Pero lo verdaderamente importante es educar a la ciudadanía para emplear la mayor cantidad de recursos destinados al medio ambiente, sin importarle tanto ni su rutina ni su bolsillo. Esto supone un cambio de mentalidad que conlleve a tomar conciencia de lo necesario que es el cuidado del hábitat en donde vive. La educación, como en otros aspectos de la vida cotidiana, es y debe ser en este caso la primera y más importante iniciativa que se tome respecto al medio ambiente.

E.D

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¿Bolsa caca o bolsa cara?

martes 8 de septiembre de 2009

¿Acaso dicen “bolsa caca” cuando en realidad quieren decir “bolsa cara? Esta es la pregunta que a muchos nos ronda la cabeza… o lo que es lo mismo: ¿Qué se esconde detrás de tanto interés por la sostenibilidad? La duda crece, cuando detrás de esta propuesta por el cuidado del medio ambiente, está una de las grandes distribuidoras: Carrefour.

Que el planeta necesita un respiro, es una cuestión innegable en los tiempos que corren. El cambio climático y sus consabidas consecuencias que va dejando a su paso merecen una especial atención y requiere iniciativas gubernamentales, sociales e, incluso, empresariales.

Bajo el lema “Bolsa caca”, Carrefour trata de reforzar su nueva práctica mediante argumentos cuanto menos impactantes defendiendo valores de sostenibilidad y responsabilidad con el medio ambiente. Es una forma, cómo no, de eludir la polémica y de convencer a su público de “sus” verdaderas intenciones.

Pero… ¿Es lícito vender valores relacionados con la sostenibilidad y el bien social, cuando se esconde una razón económica y de imagen de marca? Sin embargo, esta práctica ha creado polémica: bien por la incomodidad que les produce a los consumidores, bien por las verdaderas intenciones de ésta, e incluso, por el gasto adicional en bolsas por parte de los particulares. Hay que tener presente que la distribuidora gana por partida doble: ahorra en bolsas y vende las ecológicas.

Para terminar, mencionar un hecho curioso que requiere cierta atención. Desde hace ya algún tiempo, surgió en Facebook una página “Señoras con la bolsa en la cabeza cuando llueve”, la cual cuenta con más de 90.000 seguidores y, además, en la foto de perfil aparecen dos señoras que llevan en su cabeza bolsas de la distribuidora en cuestión…

Fuente: http://www.master-marketing.info/2009/09/bolsa-caca-o-bolsa-cara.html

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Nuestra prioridad: el medio ambiente

viernes 5 de junio de 2009

Quizás ahora, pero tarde, el ser humano, habitante de este entrañable planeta comienza a ser consciente del daño que le está haciendo. Es cierto que el mundo se hace cada vez más consciente del problema que llevamos padeciendo desde hace ya mucho tiempo, pero el hombre no se sensibiliza hasta que no lo contempla con sus propios ojos.

El cambio climático amenaza desde hace ya unos años y las acciones para ralentizar el proceso se hacen cada vez más patentes. Iniciativas cívicas, políticas y empresariales que contribuyen al cuidado del globo son ya muchas: el apago de luz mundial, campañas para el reciclaje de materiales, el uso cada vez más habitual de energías renovables, …. Sin embargo, no siempre es suficiente todo lo que llevamos hecho. Quizás por no ser conscientes a tiempo del problema, por pensar que tendríamos tiempo para impedirlo.

Por su parte, las empresas del sector y ajenas han comenzado a comprometerse con el cuidado del entorno y el desarrollo sostenible. En los últimos tiempos se ha detectado un creciente interés por llevar a cabo acciones con el objetivo de preservar el medio ambiente. Tanto es así, que en España ya son muchas las que se encargan no sólo de la sensibilización de sus empleados y clientes sino de aportar su pequeño grano de arena.

Precisamente son las empresas españolas las que nos dan un ejemplo alentador del compromiso empresarial con el medio ambiente. De hecho, son ya más de 5.000 las que detentan el “certificado verde” reconocido por la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), colocando a España en primera y tercera posición en Europa y en el mundo, respectivamente.

Hoy es el Día Mundial del Medio Ambiente. Pero el Día Mundial del Medio Ambiente debería celebrarse los 365 días del año. Precisamente porque es una cuestión de máxima prioridad y porque debemos mimar al planeta más que nunca, debemos tener presente el futuro de nuestro hábitat. Simplemente, porque se lo debemos.


Déborah Rueda




Máster y Cursos de Medio Ambiente