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¿Cómo se hace agricultura ecológica?

miércoles 16 de enero de 2008

En la agricultura ecológica, se pretende lograr el máximo rendimiento de los recursos naturales (suelo, agua, espacio y luz), mediante la aplicación de estas técnicas, siempre respetuosas con el entorno natural.


Rotación de cultivos Indispensable para mantener la fertilidad de los suelos y evitar los problemas fitosanitarios. Se deben alternar plantas de familias distintas, favorecer o evitar ciertos cultivos precedentes y, por último, introducir abonos naturales y leguminosas.
Asociaciones de cultivos Mediante el cultivo de dos o más especies diferentes en la misma parcela (por ejemplo, cereales y leguminosas), éstas se benefician mutuamente. Es conveniente buscar plantas que crezcan mejor juntas que aisladas y que resulten inmunes a las secreciones de la otra.
Setos y vegetación de los márgenes Además de los beneficios sobre las condiciones climáticas que aportan los setos, podemos favorecer otras relaciones positivas como atraer los insectos polinizadores mediante plantas que florezcan en el momento adecuado, o insectos útiles, con el cultivo de especies que les sirvan de refugio o alimento.
Cubiertas vegetales En los cultivos leñosos, donde las rotaciones se producen en largos periodos de tiempo y las asociaciones son escasas, la conservación de cubiertas verdes permite una elevada diversidad biológica. Esta técnica propicia efectos positivos: reciclado de elementos nutritivos, mejora de la estructura del suelo, una elevada actividad microbiológica y una mayor cantidad de materia orgánica.
Integración de la ganadería y la agricultura Los animales desarrollan un papel muy importante en el buen funcionamiento de los sistemas agrícolas, ya que propician cambios en el entorno natural, producen estiércol, aprovechan zonas que no pueden ser empleadas para cultivos y juegan un importante papel al cerrar los ciclos de nutrientes.
La fertilización La normativa sobre agricultura ecológica establece que tanto la fertilidad como la actividad biológica del suelo deberán conservarse, o incrementarse, en los casos que presenten las condiciones apropiadas mediante: el cultivo de leguminosas, abonos verdes o plantas de enraizamiento profundo (con arreglo a un programa de rotación plurianual) y/o la incorporación al terreno de abonos orgánicos obtenidos de residuos procedentes de explotaciones cuya producción se atenga a la normativa. Respecto a la activación del compost, esta regulación contempla que pueden utilizarse preparados biodinámicos con microorganismos o vegetales.

Texto Extraido de: http://revista.consumer.es/web/es/19990501/medioambiente/

Desbrozando el campo

jueves 10 de enero de 2008

Desde hace ya bastantes meses es muy frecuente escuchar algún vehiculo todo terreno en mitad del campo. Digo escuchar, porque normalmente esta bastante alejado de nosotros y no lo vemos. La contaminación acústica de quads y motos llega a ser realmente desagradable, por no hablar de los destrozos que pueden ocasionar en los suelos y masa forestal.

Los que mas lo sufren son los inquilinos de nuestros bosques, ya que al llegar la primavera y el buen tiempo, se ven rodeados de verdaderas manadas de estas máquinas, con el consiguiente problema para la cria, sobre todo de aves.

Otro problema añadido, es la posibilidad de producir incéndios, debidos a chispas o colillas que puedan arrojar los conductores.


Hace poco tiempo, en la provincia de Cuenca, en una zona declarada de protección para las aves rapaces por la Unión Europea, varios conductores de quads han sido denunciados por circular fuera de las zonas perfectamente marcadas. Alguno de ellos, incluso con el tubo de escape trucado para hacer mas ruido.

Al mismo tiempo los encargados de la vigilancia ambiental, no tienen medios suficientes para controlar tal avalancha y en un espacio tan basto como es el forestal.

Por todo esto varias comunidades Autónomas han empezado a legislar la forma en que se pueden practicar estas actividades en la naturaleza, empezando por establecer claramente por donde se puede y no se puede circular con este tipo de vehiculos.

A los primeros que les interesa esta regulación es a los empresarios turísticos, que del mismo modo que han fomentado este tipo de actividades al sumarlas a su catalogo de servicios, deben entender que una naturaleza bien conservada es el principal reclamo de los visitantes.

Dudas razonables sobre los transgénicos

Las empresas creadoras de los transgénicos, organismos genéticamente modificados, prometen que éstos serán más nutritivos, aumentarán las cosechas y disminuirán el uso de pesticidas y plaguicidas, y por ello, serán la solución para el hambre en el mundo.
Nos dicen, que debemos aceptar los riesgos que conllevan, ya que como toda tecnología tiene sus riesgos y siempre habrá quien no comprende la ciencia y se resiste a los cambios.

Pero la realidad de los transgénicos nos muestra que no cumplen con ninguna de estas promesas. Por el contrario, producen menos, usan más pesticidas, generan nuevos y graves problemas ambientales y de salud, crean más desempleo, concentran la propiedad de la tierra, contaminan cultivos esenciales de las economías y las culturas, como el maíz y aumentan la dependencia económica.

Algunas de las razones son estas:

Conllevan riesgos para la salud

Si usted fuera a un supermercado y viera un bote de cafe con una etiqueta que dice “no hay pruebas de que sea perjudicial para la salud”, ¿lo compraría? Yo no. Y creo que nadie más. Por supuesto, la industria biotecnológica no está buscando estas pruebas. Científicos independientes, como el Dr. Terje Traavik de Noruega, han encontrado en 2004 resultados alarmantes: alergias en campesinos debido a que inhalaron polen de maíz transgénico.

Pero la verdadera Caja de Pandora, son los efectos impredecibles: ni los que construyen transgénicos saben qué efectos pueden tener en la salud humana y animal, al recombinarse, por ejemplo, con nuestras propias bacterias o ante la posibilidad de que nuestros órganos incorporen parte de estos transgénicos, como ya ha sucedido en pulmones, hígado y riñones de ratas y conejos.

Tienen impactos sobre el medioambiente y los cultivos

No hay casi estudios sobre los impactos en los cultivos y en el medioambiente. Sin embargo, es claro y tristemente demostrado con la contaminación transgénica del maíz en México, que una vez que los transgénicos sean liberados, contaminarán los demás cultivos, por polen, viento e insectos. Los cultivos insecticidas pueden afectar a otras especies que no son plaga de los cultivos, tal como se comprobó que el polen de maíz Bt afecta a las mariposas Monarca y en países de gran biodiversidad, los riesgos se multiplican.


En varias de las plantas de maíz contaminadas que se han descubierto en México, se notaron deformaciones.

No solucionan el hambre en el mundo: la aumentan

Según los promotores de los transgénicos, deberíamos aceptar todos estos riesgos, porque necesitamos más alimentos para la creciente población mundial. Pero la producción de alimentos no es la causa del hambre en el mundo. Actualmente se producen el equivalente a 3,500 calorías diarias por habitante del planeta: cerca de 2 kilos diarios de alimentos por persona, lo suficiente para hacernos a todos obesos. El hambre en el mundo no es un problema tecnológico. Es un problema de injusticia social y desequilibrio en la distribución de los alimentos y la tierra para sembrarlos. Los transgénicos aumentan estos problemas.

Privatizan la vida

Todos los transgénicos están patentados, la mayoría en manos de las mismas empresas que los producen. Esto significa un atentado ético, en tanto son patentes sobre seres vivos, y además son una violación flagrante a los llamados “Derechos de los Agricultores” reconocidos en Naciones Unidas como el derecho de todos los agricultores a guardar su semilla para la próxima cosecha. Las patentes impiden esto y obligan a los agricultores a comprar semillas nuevas cada año. Si no lo hacen, se convierten en delicuentes. Las empresas multinacionales de transgénicos tienen iniciados cientos de juicios a campesinos de Norteamérica, por “uso indebido de patente”.


Lo que viene: semillas suicidas y cultivos tóxicos

La próxima generación de transgénicos incluye cultivos manipulados para producir sustancias no comestibles como plásticos, espermicidas, abortivos, vacunas. En Estados Unidos hay más de 300 experimentos secretos (pero legales) de producción transgénica de sustancias no comestibles en cultivos: fundamentalmente en maíz. Se nombra la producción de vacunas en plantas como si esto fuera algo positivo: ¿pero qué sucedería con estos farmacultivos si se colaran inadvertidamente en la cadena alimentaria? La mayoría de nosotros ha sido vacunado contra algunas enfermedades -¿pero se vacunaría usted todos los días? ¿qué efectos tendría esto?. Ya se han producido escapes accidentales de estos cultivos.

Agricultura Biodinámica

Los seguidores de la agricultura biodinámica creen que la tierra, las plantas, los animales y el ser humano trabajan interconectados en un único organismo agrícola. Su origen se encuentra en una serie de conferencias impartidas en 1924 por Rudolf Steiner, un filósofo y científico austriaco que creó un movimiento espiritual al que denominó “antroposofía”.

En la práctica, la biodinámica utiliza medios naturales y sostenibles para sus cultivos, similares a los de la agricultura ecológica u orgánica, como rotaciones de cultivos bien pensadas, compost elaborado con estiércol de la granja, control de malas hierbas y enfermedades utilizando materiales basados en plantas y minerales, etc.

Por otra parte, los agricultores biodinámicos creen en una serie de valores esotéricos más propios de la alquimia medieval o de la astrología. Sus defensores creen en la existencia de ritmos, fuerzas y energías “cósmicas” que influyen en todos los seres vivos. En este sentido, uno de sus métodos, conocido como “dinamización”, consiste en una serie de preparados que incluyen el enterramiento de un cuerno de vacuno relleno de estiércol o la reducción de insectos a cenizas.



La agricultura biodinámica creen que la tierra, las plantas, los animales y el ser humano trabajan interconectados en un único organismo agrícola

Además, los signos del zodiaco y la posición de ciertos astros determinan los mejores momentos para realizar las siembras o labores de cultivo. A este respecto, por ejemplo, sus defensores se muestran preocupados ante la gran cantidad de eclipses que se producirán en 2007, tanto lunares como de otros planetas del Sistema Solar.

En España, los agricultores biodinámicos cuentan con una asociación en la que explican los fundamentos de esta forma de cultivar la tierra, y ofrecen una serie de libros y revistas para conocer más sobre el tema. Asimismo, ofrecen un listado de productores y distribuidores, y personas de contacto para poder conseguir sus preparados especiales.

En definitiva, como explica en El Escéptico Digital el profesor de la Universidad de Granada, Jesús Barquín, “la parte ecológica del enfoque biodinámico es razonable, por lo que tiene de agricultura orgánica, sostenible y respetuosa del entorno. Sin embargo, sus principios se sustentan en suposiciones espirituales sin fundamento empírico contrastable”.
Demeter: la etiqueta biodinámica

El sello de calidad “Demeter” certifica que el producto que lo lleve ha sido elaborado de manera biodinámica. Asimismo, la etiqueta también garantiza que se cumplen los requisitos de la normativa orgánica europea (generalmente va acompañado del sello ‘orgánico’). El nombre hace honor a la diosa griega de la agricultura.

La asociación sin ánimo de lucro Demeter Internacional es la responsable de este distintivo y de que cumpla las normas de producción y elaboración hasta el producto final. Fundada en 1977 por 19 organizaciones de Europa, América, África y Australia, representa en la actualidad a unos 3.000 productores de 35 países. En España, el certificado se puede obtener a través de la Asociación de Agricultura Biodinámica

http://www.consumer.es