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Contra la contaminación acústica: coches silenciosos

miércoles 16 de enero de 2008

El diseño sonoro se ha convertido en un componente adicional de gran importancia para los fabricantes de coches. El mercado es cada vez más exigente, además de seguridad, velocidad, confort y ahorro, a la hora de comprar, actualmente, se demandan vehículos más silenciosos. Laboratorios especializados se afanan en ofrecer soluciones a esta necesidad de confort sonoro de las marcas, ensayando componentes que reduzcan el ruido, las vibraciones y la contaminación acústica.



En particular un equipo de ingenieros del Centro Tecnológico de la Automoción de Galicia (CTAG) trabaja en el análisis y diseño de la sonoridad de los vehículos, una labor que se ha comenzado a realizar, de forma intensa, por encargo de diferentes marcas. Para ello utiliza recursos como:

Software específico para el diseño de mapas acústicos, localización de fuentes de ruido y análisis la frecuencia de este ruido.
Sondas para la medición de potencia acústica y la intensidad sonora.
Tecnología para ensayos de transmisión y absorción acústica.
Según los expertos de los ruidos producidos por los vehículos, los más importantes son los de rodadura que se acentúan con la velocidad, hasta ahora como solución para combatir este tipo de contaminación acústica se utilizaba un pavimento con especiales características que redujese la intensidad sonora originada por el rozamiento del vehículo con la calzada.

Gracias a la tecnología, se ha conseguido mejorar la detección de la fuente del ruido, tanto en el exterior como en el interior del habitáculo, ruido aerodinámico, del motor, del tubo de escape… así la solución a los problemas acústicos pasa ahora por actuaciones simples como el uso de aislantes entre el habitáculo y el emisor del ruido o muy complejas como llegar a modificar el diseño del coche para subsanar el problema.

Teniendo en cuenta el nivel de ruido que emanan los coches, podemos asegurar que estos crean una desagradable contaminación sonora, y que esta contaminación acústica es un problema que se debe resolver, pero algunos ven en la resolución de este problema nuevos peligros que pueden asociarse a los coches demasiado silenciosos.

El ruido de un coche al circular aumenta progresivamente con la velocidad que le imprimimos, si este ruido disminuye no tendremos la sensación de velocidad, y por tanto pisaremos más a fondo el acelerador sin darnos cuenta.
Otro problema será la desaparición de la información que nos transmite el ruido de los otros vehículos, llegando a un cruce, el ruido nos hacia extremar la atención pues nos indica que otro coche se acerca.
El último inconveniente afecta directamente a los peatones, con coches muy silenciosos puede ocurrir que al cruzar calles o carreteras, éstos no se den cuenta de que un coche está próximo, con el consiguiente riesgo de atropello.
Pero debemos acostumbrarnos al silencio de los automóviles, porque dentro de pocos años, serán todos extremadamente silenciosos, coches de hidrógeno, eléctricos… progresivamente ese silencio cambiará nuestra forma social de circular por las calles quizá la etapa mas peligrosa sea esta de transición, en la que conviven al mismo tiempo coches ruidosos y otros silenciosos.

Texto Extraido de: http://elblogverde.com/contra-la-contaminacion-acustica-coches-silenciosos/

Efectos de la Contaminación Acústica (parte 1)

jueves 10 de enero de 2008

De acuerdo con el Programa Internacional de Seguridad Química, los efectos nocivos del ruido se definen como aquellos cambios morfológicos o fisiológicos de los organismos, que originan un deterioro de la capacidad funcional, una disminución de la capacidad de compensar estrés adicional o el incremento de la susceptibilidad ante los efectos dañinos de otras influencias medioambientales. Esta definición incluye una disminución, temporal o a largo plazo, del funcionamiento físico, psicológico o social de los humanos o de alguno de sus órganos.

A la hora de considerar los diferentes efectos del ruido, es necesario tener en cuenta que existe una serie de grupos de individuos más vulnerables como son:

Personas con enfermedades o problemas médicos específicos como hipertensión.

Personas internadas en hospitales o convalecientes en casa.

Individuos que realizan tareas cognitivas complejas.

Personas con alguna discapacidad sensorial como ciegos o sordos

Fetos, bebés. niños pequeños o ancianos.


A continuación, se citan los distintos efectos que la contaminación acústica puede causar. Normalmente es habitual que se produzca una combinación de efectos, debido a la existencia de diferentes fuentes generadoras de ruidos. Así, por ejemplo, es posible que el ruido pueda interferir la comunicación oral durante el día y perturbar el sueño durante la noche.

1.- Efectos sobre la audición

El deterioro auditivo se define habitualmente como un incremento en el umbral de audición, que se estudia mediante las audiometrías. Una perdida de audición excesiva puede afectar la eficiencia de las personas en sus actividades cotidianas.

La perdida de capacidad auditiva causada por el ruido puede tener distintos orígenes. Por un lado, la exposición profesional de los trabajadores al ruido es uno de los principales riesgos laborales más extendidos en todo el mundo, originando daños irreversibles en la capacidad auditiva. Por otra parte, actualmente, en las zonas desarrolladas, el efecto del ruido medioambiental ha contribuido al aumento del riesgo de la perdida de capacidad auditiva.

Las deficiencias auditivas pueden generarse, además, por otros motivos como algunas enfermedades, golpes en la cabeza, accidentes, enfermedades hereditarias o envejecimiento (presbiacusia).

La perdida de audición en personas expuestas al ruido profesional durante las horas de trabajo se puede calcular utilizando la norma estándar ISO 1999. El grado de deficiencia auditiva depende del valor del nivel de ruido continuo equivalente (LAeq,8h), del número de años de exposición al ruido y de la sensibilidad del individuo. En la ISO, las relaciones entre perdida de capacidad auditiva y LAeq,8h se dan para frecuencias entre 500 y 6000 Hz y tiempos de exposición de 40 años.

Estas relaciones muestran que la deficiencia auditiva debida al ruido se produce normalmente en la banda de frecuencias entre 3 000 a 6 000 Hz; siendo a 4 000 Hz, donde se producen los efectos más significativos.

Sin embargo, cuando el nivel de ruido continuo equivalente, y el tiempo de exposición aumentan, la deficiencia auditiva se puede originar a frecuencias menores como 2 000 Hz. Cuando los valores de LAeq,8h son iguales o inferiores a 75 dB(A) no se esperan efectos, aunque la exposición al ruido sea prolongada.

Para adultos expuestos al ruido profesional, se ha demostrado que el límite de ruido permisible es de 140 dB, por encima del cual se pueden producir daños irreversibles. Para el estudio de deficiencias auditivas provocadas por el ruido medioambiental, se ha comprobado la validez de la norma anterior en gran mayoría de casos.

Así, se ha comprobado que el ruido provocado por disparos, con niveles de LAeq,24h superiores a 80 dB(A), producen el mismo grado de deficiencia auditiva que puede provocar una exposición laboral al ruido equivalente. Estudios realizados para conocer los efectos provocados por el ruido de motos demuestran el mismo comportamiento. Por último, estudios realizados sobre la exposición al ruido procedente de orquestas, conciertos de rock, auriculares de Walkman, etc., han demostrado que las previsiones de la norma se ajustan bastante a los efectos reales.

De los estudios realizados se deriva que, en principio, el ruido ambiental y de áreas recreativas con un LAeq,24h igual o menor a 70 dB(A) no debería causar deficiencias auditivas en la mayor parte de la población (> 95 %), incluso después de una exposición durante toda una vida.Para el ruido medioambiental y de áreas recreativas, se establece el mismo límite permisible de ruido que en el caso de exposición profesional, siendo de 140 dB para adultos. Se considera que la presión sonora máxima para niños no debe superar 120 dB. Habitualmente, la pérdida de capacidad auditiva debida al ruido puede venir acompañada de otro tipo de efectos como la percepción distorsionada de ciertos sonidos, zumbidos, pitidos en los oídos, etc.

La principal consecuencia social de la deficiencia auditiva es la incapacidad para escuchar o comprender lo que se dice en una conversación habitual.

Esto es una limitación social grave, que se puede producir incluso con valores mínimos de perdidas de capacidad auditiva, aproximadamente 10 dB en una frecuencia de 2 000 y 4 000 Hz y en ambos oídos, impidiendo la comprensión de una charla. Cuando estos valores son mayores, de 30 dB, los efectos son aún más notables.

2.- Interferencias en la Comunicación Oral

La interferencia del ruido en la comprensión de una conversación puede causar un gran número de incapacidades y cambios en el comportamiento de las personas. De esta forma, se pueden originar problemas de concentración, fatiga, falta de confianza, irritación, problemas en las relaciones sociales, disminución de la capacidad de trabajo, etc. Estos efectos tendrán mayor influencia en personas vulnerables como niños que empiezan a hablar, personas no familiarizadas con el lenguaje que están escuchando, personas mayores, etc.

La mayor parte de energía acústica del habla está en la banda de frecuencia de 100 a 6000 Hz, siendo la señal más constante la comprendida entre 300 y 3 000 Hz. Las interferencias en la conversación consisten básicamente en procesos de enmascaramiento, en los que un ruido simultáneo impide la comprensión. Cuanto mayor sea el nivel de ruido que produce este enmascaramiento y más señales tenga de las mismas frecuencias que las incluidas en la conversación, mayor será el porcentaje de sonidos que no se entenderán de ésta.

Además de la conversación, el ruido ambiental también puede enmascarar otras señales acústicas habituales en la vida diaria, como los timbres de la puerta o del teléfono, los despertadores, las alarmas contra incendios u otras señales de advertencia, la música, etc.

El efecto del enmascaramiento de una conversación por las interferencias provocadas por el ruido, son más acusadas para personas que presenten una perdida de capacidad auditiva, que para personas con una audición normal.

Cuando el nivel de presión sonora de un ruido que interfiere en una conversación aumenta las personas automáticamente alzan la voz para superar este efecto de enmascaramiento. Esto supone un esfuerzo al interlocutor.

Los problemas de comprensión de una conversación en la vida diaria están influenciados por factores como el volumen de voz, la pronunciación y la dicción, la distancia entre los interlocutores, las características (NPS) del ruido presente en los alrededores y del lugar donde transcurre la conversación, la agudeza auditiva y el nivel de atención.

En las charlas que se realizan en el interior de los locales, la comunicación se ve afectada por la presencia de reverberación. Tiempos de reverberación superior a un 1 segundo producen una pérdida en la discriminación del habla y hace que la percepción sea más difícil. En lugares silenciosos, para que una conversación entre personas vulnerables se entienda adecuadamente, es recomendable que el tiempo de reverberación sea menor a 0.6 s.

En lugares exteriores, el volumen de la conversación puede disminuir hasta 6 dB cuando la distancia entre interlocutores se duplica.

La relación señal-ruido es un factor que influye en la comprensión de una conversación. Para que una persona, que escuche normalmente, entienda una frase completa, la diferencia entre el nivel de conversación y el nivel del ruido que interfiere debe estar comprendido, al menos, entre 15 y 18 dB(A).

Esto implica que en habitaciones pequeñas, debido a que el nivel de presión sonora de la comunicación normal es de aproximadamente 50 dB(A), el ruido con niveles de 35 dB(A) o superiores, interfiere en la comunicación oral.

Si se alza la voz o se chilla, las frases se entenderían completamente con niveles de ruido mayores a 55 o 65 dB respectivamente.

3.- Efectos sobre el Sueño y el Descanso

Para el buen funcionamiento fisiológico y mental del ser humano, dormir de forma continua sin interrupciones es indispensable. Los trastornos del sueño se consideran como el principal efecto del ruido medioambiental.

El ruido ambiental produce trastornos del sueño importantes. Los efectos producidos son de dos tipos; causando efectos primarios durante el sueño y efectos secundarios, manifestados al día siguiente.

Los efectos primarios del trastorno del sueño son:

Dificultad para conciliar el sueño.

Interrupción del sueño.

Alteración de los estados y de la profundidad del sueño.

Aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardiaca.

Vasoconstricción.

Dificultades en la respiración.

Arritmias cardiacas.

Mayores movimientos corporales.


Para cada uno de estos efectos, el umbral de ruido y las relaciones de respuesta a este pueden variar.

La exposición al ruido durante la noche puede también inducir efectos secundarios o efectos posteriores, que se pueden medir al día siguiente de la exposición, mientras el individuo está despierto. Entre estos efectos se pueden citar:

Percepción de menor calidad del sueño.

Fatiga.

Depresión.

Disminución del rendimiento.

Otros efectos derivados de la exposición al ruido durante la noche son cambios en el comportamiento como dormir con las ventanas cerradas, uso de píldoras para dormir, uso de tapones u otro tipo de protecciones auditivas, etc.

Las personas más sensibles a los trastornos en el sueño son las personas mayores, las personas vulnerables por problemas físicos o mentales o gente que habitualmente tiene dificultades para dormir.

La probabilidad de sufrir algún tipo de trastorno del sueño está más relacionada con la diferencia entre los niveles de sonido de un ruido y los niveles de sonido de fondo, que con el nivel de presión sonora en sí del ruido.

Para descansar adecuadamente, el nivel de sonido equivalente no debe exceder 30 dB(A) para un ruido continuo de fondo y se deben evitar ruidos puntuales por encima de 45 dB(A).

Por otro lado, factores como el intervalo de tiempo entre ruidos, el sexo y la edad pueden influir en la probabilidad de despertarse. Esta probabilidad aumenta con el número de ruidos producidos por la noche y con la edad. Para mantener un sueño continuo los ruidos no deberán sobrepasar 45 dB más de 10 a 15 veces por noche.

Otras fuentes de trastorno del sueño pueden ser ciertas combinaciones de ruido y vibraciones o fuentes de ruido con componentes de baja frecuencia.

4.- Efectos fisiológicos y cardiovasculares

Estudios epidemiológicos han demostrado que los trabajadores y las personas que viven cerca de aeropuertos, industrias o calles ruidosas, pueden sufrir efectos, temporales o permanentes, sobre sus funciones fisiológicas debido a la exposición al ruido. La exposición a ruidos agudos puede activar en el individuo sistemas hormonales, que provocan cambios temporales como el aumento de la presión sanguínea, vasoconstricción o el aumento del pulso. Los sonidos poco familiares y repentinos también pueden provocar reflejos involuntarios.

Después de una exposición prolongada, cierto número de personas susceptibles puede desarrollar efectos permanentes, como hipertensión y cardiopatías, asociados a altos niveles de sonido.

Así, los trabajadores expuestos a altos niveles de ruido industrial entre 5 y 30 años suelen experimentar incrementos en la presión arterial y el riesgo de hipertensión.

La magnitud y duración de estos efectos depende de factores como las características individuales, el estilo de vida y las condiciones ambientales. Una exposición durante largo plazo al ruido del tráfico con valores de LAeq,24h entre 65 y 70 dB(A) puede tener efectos cardiovasculares.

Existen estudios que demuestran que, si la exposición al ruido no es continua las alteraciones producidas en el sistema fisiológico vuelven a su estado normal después de la exposición. Si la exposición es lo suficientemente intensa e impredecible, pueden aparecer respuestas cardiovasculares y hormonales como aumentos en la presión sanguínea, la frecuencia cardiaca o la viscosidad de la sangre y altos niveles de hormonas, importantes en la generación de enfermedades coronarias.

5.- Efectos sobre la salud mental

La salud mental se define como la ausencia de desordenes psiquiátricos. No se cree que el ruido ambiental sea la causa directa de enfermedades mentales. Sin embargo, si se piensa que puede acelerar e intensificar el desarrollo de trastornos mentales latentes.

Los efectos negativos del ruido medioambiental en la salud mental, cubren una gran variedad de síntomas como:

Ansiedad.

Estrés emocional.

Comportamientos nerviosos.

Nauseas.

Dolores de cabeza.

Inestabilidad.

Impotencia sexual.

Aumento de conflictos sociales.

Desordenes psiquiátricos como histeria, psicosis, neurosis, etc.


La exposición a altos niveles de ruido profesional se ha asociado con el desarrollo de neurosis e irritabilidad. Aunque no es concluyente que el ruido ambiental esté directamente relacionado con efectos sobre la salud mental, existen estudios que sugieren que el ruido urbano puede tener efectos adversos sobre ésta.

Así, se pueden citar trabajos que analizan la influencia del tráfico aéreo en la tasa de internamientos en hospitales psiquiátricos; del tráfico de carretera con desordenes psiquiátricos menores, el uso de tranquilizantes y pastillas para dormir en zonas ruidosas, etc.